Aikidojo Zaragoza

Mitori-geiko: el arte de observar

Mitori-geiko: el arte de observar

Existen dos acepciones para la palabra Mitori-geiko. La primera “aprender mirando” y la segunda “entrenamiento de observación”. Quizá para alguien que está empezando o en nuestro trabajo personal cuando vemos vídeos, esquemas, imágines en libros, etc., lo que hace se ajustaría a la primera. Sin embargo cuando asistes a tu clase sin entrenar físicamente y solo observas, se ajusta más a la segunda y es de esta de la que va mi reflexión.

Cuando practico Mitori-geiko me he dado cuenta que si estoy sobre el tatami el que me enseña principalmente es quien está dando la clase, pero cuando lo veo desde afuera también me enseñan mis compañeros.

Santiago Tomey (2º dan) 

Para mí, entre el 2º Kyu y el 1er Dan —depende de las personas evidentemente—, el aprendizaje se vuelve más progresivo independientemente de las cualidades de cada practicante. Hasta ese momento al menos en mi caso, el aprender no fue siempre igual: unas veces lo que pensaba aprendido en dos meses de pronto parecía que lo había perdido en una semana. Pero a partir de obtener el grado Dan yo me veía en un nivel parecido a otros compañeros que llevábamos progresiones parecidas aun cuando algunos de ellos no tuvieran todavía el cinturón negro.

Es aquí donde empecé a sacarle partido al Mitori-geiko. Cuando trabajas en el tatami con un compañero, no te puedes ver en el espejo como cuando haces suburis o katas, en cambio, al ver trabajar a los compañeros de más o menos mi nivel, de alguna forma puedo verme en ellos y saber por dónde ando yo y por tanto establecer una línea de trabajo personal más ajustada. Ni que decir cabe, que el poder ver trabajar entre ellos a los grados altos del Dojo, también es una oportunidad nada desdeñable para poder reajustar nuestro camino en el Arte puliendo maneras y captando detalles personales de cada uno de ellos, que nos pueden servir a la construcción de eso que mi Maestro dice “tu propio —en este caso— Aikido.

Hay otra aspecto que cobra también importancia: al estar realizando un “entrenamiento de observación”: Como igualmente estas entrenando, creo que debemos mantener la misma etiqueta que si estuviéramos sobre el tatami. Evidentemente no vamos a saludar en seiza y seguir el ceremonial dado que no vestimos el kimono, pero sí podemos mantener el momento de concentración y el saludo al Dojo, a las efigies de los padres del Arte marcial que practiquemos, y al maestro que dirige el entrenamiento aunque haciéndolo de pié. Son igualmente necesarios principios como el Ma-ai tomando la distancia emocional adecuada para observar sin perder la concentración, Awase armonizándote con la clase y con quien en ese momento observas, y por supuesto Shisei o actitud para aprender — principio que sin él, para mí, sobran todos los demás.

Por tanto podemos cambiar la expresión “me voy a ver a los compañeros al Dojo” por la de “Hoy voy a entrenar diferente”; todo un lujo.

Santiago Tomey Catalina

3 thoughts on “Mitori-geiko: el arte de observar

  1. Gemma

    Gracias Santiago. Tus reflexiones son las que a veces tenemos los demás y no las podemos plasmar con tanta exactitud. Un abrazo grande amigo.

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