Aikidojo Zaragoza

José Miguel Loren

José Miguel Loren

José Miguel Loren, 4º Dan

¿De dónde eres?

De Zaragoza. 

 ¿Cuánto tiempo llevas ya haciendo Aikido? ¿Hiciste o haces algún otro Arte Marcial? ¿Puedes contarnos algo sobre tu propia historia como Aikidoka?

Empecé en el año 2001.  En los 80 estuve practicando Karate Sankukai en el gimnasio Victoria. Ya entonces me llamaba la atención el Aikido y, cuando dejé el Karate, estuve practicando unos meses con Santos Nalda, pero tuve que dejarlo por razones laborales. Después de 15 años sin entrenar y cuando tuve la posibilidad, decidí que lo mío era el Aikido. Estuve un año dando clases con Luis Polo y con Apolo, después empecé con Arturo Navarro.

 ¿Te acuerdas todavía de tus primeras clases?

 Al principio me costaba mucho cambiar la mentalidad que tenía del Karate (posiciones, fluidez…), pero con la ayuda e insistencia de mis compañeros poco a poco me iba adaptando.

 ¿Por qué te has enganchado al Aikido?

Desde siempre me ha gustado mucho su filosofía a la hora de actuar “impedir herir sin herir”. Utilizar la fuerza justa para poder controlar al adversario con el menor daño posible. Ello la convierte en una de las Artes Marciales más técnicas y más difíciles de dominar.

¿Qué te ha aportado Aikido para tu vida?

Principalmente equilibrio. La técnica se traslada a la vida personal una vez que la interiorizas. Estoy en ello… es un trabajo para toda la vida.

 ¿Alguna recomendación para tus alumnos?

Para los más principiantes constancia y esfuerzo. Cuando empiezas puedes tener la sensación de que no avanzas, que nada te sale bien, pero poco a poco vas descubriendo que eres capaz de hacerlo, y encima te diviertes. Ese es el objetivo: aprender divirtiéndote, lo demás llegará sin darte cuenta…