Aikidojo Zaragoza

Cristaleras y espalderas

Cristaleras y espalderas

Hace poco viendo trabajar a un compañero mudansha del que me va a gustar mucho su aikido de yudansha, hizo que volviera a casa meditando en el poder y la victoria.

Una vez pasados mis comienzos en el aikido dejando atrás los motivos que me llevaron a él y que evidentemente tenían mucho de desconocimiento, empecé a comprender la verdadera esencia de este arte marcial al menos según lo veo yo—: “Tener el dominio para no necesitar de la victoria”

Indudablemente la victoria es fruto de la maestría pero también tiene un pequeño componente de azar. Cuando alguien te derriba de un golpe, por poner un ejemplo, a utilizado la fuerza necesaria en el momento oportuno; pero también en ese momento podría haber habido una distracción por su parte (un destello, un sonido) o un hecho fortuito por la nuestra ( tropezar, pisar algo en ese momento) que nos hubiera podido descolocar y evitar recibir el impacto de lleno y por tanto concedernos una segunda oportunidad.

Sin embargo quien tiene el dominio tiene el poder siempre, y dominar es estar por encima del azar.

Y ahora os preguntareis porqué me surgió este pensamiento viendo trabajar a un compañero mudansha del que me va a gustar mucho su aikido de yudansha

Pues porque estaba trabajando con un sempai experimentado y se veía muy claro al desarrollar la técnica, la diferencia entre el instinto inconsciente de ganar y el sentimiento de poder.

Y si no, escuchar atentos como suenan las armas cuando se trabaja con compañero según donde estén las parejas: en el lado de las cristaleras o en el lado de las espalderas.

Santiago Tomey

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